¿Te estás comiendo tu ropa?

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Recientemente he leído un artículo que realmente me ha impactado, se titulaba “Microfibras, ¿Te estás comiendo tu ropa?“

¿Da que pensar, verdad? Al parecer, a través de nuestras lavadoras estamos contribuyendo diariamente a la contaminación del mar. Yo la verdad es que cuando pensaba en la contaminación de mares y océanos pensaba únicamente en vertidos de petróleo por naufragios de petroleros o fugas de plataformas petrolíferas pero nunca me habría imaginado que con un gesto tan sencillo como poner la lavadora estaba contribuyendo a su contaminación.

 

Según lo que he leído en el artículo, cada vez que lavamos una prenda de materiales sintéticos como son poliéster, el nailon, o que contengan cualquier material acrílico se liberan millones de pequeñas fibras al agua. 

 

Estas fibras son de un tamaño tan pequeño que no pueden ser atrapadas en los procesos de depuración y terminan en nuestros ríos y mares. Estos filamentos de los tejidos sintéticos forman parte de los llamados microplásticos y contienen unos contaminantes orgánicos persistentes que resultan muy tóxicos, tanto para la fauna marina como para nosotros.

 

El tema es que los peces lo confunden con comida y se los comen, acumulando así tóxicos en su interior. Y luego encima el pez grande se come al pez pequeño, bueno muchos peces pequeños, y entonces ya podemos imaginarnos que los peces grandes estarán mucho más contaminados.

 

Si hasta ahora lo que has leído te suena a ciencia ficción te diré que es un problema del que la Unión Europea es consciente y ya ha lanzado el proyecto MERMAIDS Ocean Clean Wash que lucha por librar a los océanos de los microplásticos y nuestro plato también. Para más información te dejamos el vídeo del proyecto aquí.

 

Aunque toda esta problemática podría comenzar por evitarse si utilizásemos prendas como el lino, el algodón, la lana, la seda o el cachemir. Estos tejidos también desprenden microfibras pero no son nocivas ni para los humanos ni para los océanos ya que son biodegradables. Mientras tanto el artículo que leí nos recomienda lavar la ropa a baja temperatura siempre con ciclos cortos y a poder ser sin centrifugado y siempre con detergente y suavizante. Así nos aseguraremos de eliminar el menor número de microfibras en cada lavado.

 

Y tu ¿qué piensas al respecto?

Celine

En Cocunat Natural & Toxic Free tenemos el solar definitivo

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La vacaciones van llegando a su fin y conforme volvemos a la rutina vamos guardando hasta el año que viene los bañadores, las colchonetas de playa, las sombrillas, los solares… ¡¡parad, los solares no!! Hoy en el blog de Cocunat.com os vamos a hablar un poco más de nuestro solar definitivo: el recién llegado Ultra Protector SPF 20+ de Cocunat Natural & Toxic Free.

Que ¿por qué lo hemos creado? Sabéis que en Cocunat.com atendemos todas las dudas y consultas de nuestros clientes y les asesoramos sobre los mejores productos para ellos y ellas. Y notamos que cada vez eran más las personas que nos preguntaban por un solar que pudieran llevar todo el año, un producto que se extendiera bien, que protegiera correctamente frente a los rayos solares UVA y UVB, que no dejara rastro blanco,que sirviera para el cuerpo y el rostro y, por supuesto, que no contuviera ingredientes tóxicos, filtros químicos ni nanopartículas.

La preocupación por el sol se ha desestacionalizado y es patente en nuestros clientes, ya que si bien hace años sólo nos preocupábamos por los efectos del mismo cuando sacábamos el bañador, ahora queremos estar protegidos todo el año y evitar las terribles consecuencias de la sobre exposición al sol como melanomas y quemaduras solares, así como las antiestéticas manchas y las arrugas que provoca.

Y decidimos dar respuesta a todas esas sugerencias creando nuestro propio solar dentro de nuestra línea Cocunat Natural & Toxic Free. Se trata de un producto muy cremoso que se extiende perfectamente. Al ser muy transparente no corremos el riesgo de extender demasiado el solar (con lo que rebajamos la protección que lleva), y al penetrar rápidamente pero ser altamente hidratante se puede usar como crema corporal sin necesidad de aplicar una crema hidratante debajo. ¡Un auténtico 2 en 1!

Por si esto fuera poco, su aroma a coco os devolverá una y otra vez al relajante verano a la orilla del mar ¡es como volver al paraíso durante unos minutos!

Entre sus ingredientes destacan la manteca de karité, uno de los hidratantes naturales por excelencia, así como aceite de sésamo y oliva, que junto con los extractos de avena hacen de este solar un producto apto para todo tipo de pieles, desde las sensibles a las mixtas, tanto la de los adultos como la de los niños. Por su lado el extracto de remolacha, gracias a su alta concentración de carotenos, ofrece una protección óptima de la piel (junto con los filtros físicos como el dióxido de titanio que contiene nuestra fórmula), al tiempo que ayuda a mantener el bronceado durante más tiempo, gracias a la acción estimuladora de la producción de melanina.

Junto con estos productos, el extracto de té verde con gran poder anti oxidante nos ayuda en dos sentidos: por un lado combate los radicales libres y nos ayuda a tener una piel joven durante más tiempo y, por otro lado, contribuye a limitar los efectos de los rayos infrarrojos, los grandes olvidados de la protección solar y de los que cada vez hay más estudios sobre su papel en los efectos sobre nuestra salud del abuso del sol.

Por eso, aunque nuestro solar ofrezca una protección eficaz, sabed que la mejor protección ante el sol es una menor exposición, sobre todo por parte de los pequeños y de las personas con fototipos muy claros, ya que el precio en salud que se paga es muy alto.

Además de todo esto, nuestro solar no contiene aceite de palma ni ninguno de sus derivados, ya que en Cocunat.com no sólo nos preocupamos por tu piel, sino por el futuro del planeta, porque ellos merecen heredar un planeta en el que la biodiversidad no se vea amenazada por la acción humana.

Disruptores Endocrinos: los ingredientes que has de expulsar de tu neceser

Illustration icons related to lotions --- Image by © /TongRo Images/Corbis

En el pasado post profundizamos un poco más en qué disruptores endocrinos podemos encontrar en nuestros neceseres de cosmética ordinaria, entre los que destacan los parabenos. Hoy os hablamos de otros ingredientes peligrosos que debéis expulsar de vuestros cosméticos.

Triclosán

Muchos de los productos que se anuncian con el letrero de ‘sin parabenos’ por la mala prensa que en los últimos años se han granjeado los ésteres de ácido para-hidroxibenzoico (parabenos). Lo cual es un desconcierto para los consumidores que al ver el ‘paraben free’ creen que todo está salvado. El triclosán o 5-cloro-2-(2,4-di- clorofenoxi) fenol es un agente antimicrobiano muy utilizado en los geles y sobre todo en los productos de peluquería, productos de limpieza para el hogar e, incluso, en pastas dentales. Sus acciones no sólo se limitan a la disrupción endocrina, sino que hay estudios que constatan que el triclosán altera la contractilidad de los músculos cardíacos y esqueléticos en animales vivos, con reducciones drásticas de hasta un 25% de la función cardíaca a los 20 minutos de la exposición.

Por lo que respecta a las hormonas, el triclosán interfiere en la acción de la tiroxina o T4, además de imitar los estrógenos. Incluso algunos estudios en bacterias han planteado la posibilidad de que esta sustancia contribuya a que las bacterias se hagan resistentes a los antibióticos.

Almizcles

Bajo este romántico nombre que nos devuelve la imagen de una sensual y enjoyada mujer del pasado siglo, los almizcles no son la secreción de las glándulas del ciervo almizclero que las lujosas señoras usaban para perfumarse, sino que se trata de unos compuestos sintéticos como el xileno de almizcle (MX), 
cetona de almizcle (MK), 
galaxolide (HHCB) y tonalide (AHTN), y se encuentran en muchos de los productos que usamos diariamente, desde los perfumes a los cosméticos, pasando por los ambientadores, fragancias y un largo etcétera de productos.

Si el almizcle natural fue prohibido por cuestiones éticas, los sintéticos deberían hacerse por las mismas razones, ya que tanto el galaxolide como el tonalide son imitadores de los estrógenos que, paradójicamente, su acción es bastante débil al imitar las hormonas femeninas, pero su capacidad antiestrogénica es elevada, es decir, volviendo al ejemplo que os citábamos de las llaves, no serían una copia perfecta de nuestras llaves, pero sí impedirían que las hormonas llegaran a su cerradura. Y esto lo harían en dosis realmente bajas.

Muchas veces estos almizcles se encuentran junto con otros disruptores endocrinos como son los ftalatos bajo la hermosa palabra parfum.

Esta palabra que podemos encontrar al final del INCI en casi todos los cosméticos incluye un catálogo de más de 3.000 sustancias de las cuales los consumidores no tenemos derecho a conocer su composición, ya que es como la fórmula de la Coca-Cola, un secreto industrial que da el carácter distintivo a los productos.

Y ese es un coladero de tóxicos y una gran injusticia para las marcas ecológicas, ya que en esas 3.000 sustancias se encuentran también los aceites esenciales y las esencias naturales que llevan las marcas que puedes encontrar en Cocunat.com. Así que si usas cosméticos tradicionales el parfum es un mal ingrediente, si en cambio usas cosmética natural o ecológica puedes tener la garantía de que bajo esa palabra no se esconden tóxicos.

Filtros UV

Como os contábamos hace unas semanas, los filtros químicos de los solares pueden contener sustancias como los canfenos, los cinamatos o las benzofenonas, tres disruptores endocrinos que se usan en los solares con filtros químicos.

Pero lo peor de todo esto es que a pesar de las muchas evidencias de la acción hormonal de determinados compuestos, el nivel de complejidad de la interacción hormonal hace tremendamente difícil establecer un umbral de seguridad, porque no lo tienen. Más aún, en nuestro cuarto de baño pueden darse cita en algunos de los 12 cosméticos que se calcula que una mujer usa a lo largo del día como media (desde gel y champú hasta el maquillaje, el desodorante, la crema corporal o el labial) un cóctel de ingredientes imitadores del estrógeno, de la testosterona y de la T4, junto con inhibidores de la acción de estas mismas hormonas. Muchos de ellos además son carcinogénicos, bioacumulativos, persistentes o capaces de causar daño en el ADN, mutagénicos…

En definitiva, podríamos decir que no existe una hipótesis de exposición química única, y ese es uno de los mayores problemas de las pruebas in vivo con animales. Además de ser una práctica de una crueldad extrema, no arroja resultados que puedan ser extrapolables, ya que no sólo se realizan con ratas o conejos que tienen semanas de vida, sino que sólo les administran un compuesto tóxico y esperan recoger resultados. Nosotros somos el mayor laboratorio del mundo, ya que somos animales de cadena trófica muy larga, dado que vivimos muchos años y acumulamos muchos tóxicos, y en nosotros se combinan los tóxicos que ingerimos a través del agua, los que respiramos, los que nos llegan en forma de pesticidas por las verduras que comemos, los presentes en la cosmética, en los productos de limpieza, en nuestra ropa hecha con telas sintéticas procedentes de la industria petrolífera y del reciclado de botellas de agua y refrescos… y un largo, eterno, etcétera de sustancias tóxicas que actúan entre ellas y con nuestras células haciendo que los ensayos de un solo tóxico con animales jóvenes sea un cruento juego de niños incapaz de arrojar resultados válidos y extrapolables a nuestra vida.

Y es que en pleno siglo XXI cuando los avances científicos nos han hecho alcanzar hitos tecnológicos a penas soñados, en materia de cáncer, por ejemplo, los datos son descorazonadores. En 2015 ya alcanzamos la cifra de cánceres prevista para 2020, y si no podemos atribuir a la evolución esas alarmantes cifras, será que algo de lo que hacemos nos está enfermando gravemente.

Por eso nació Cocunat.com para que esta sea tu isla libre de tóxicos, donde no tengas que elegir entre calidad, resultados, tecnología puntera y salud.

Nina Benito _Colaboradora de Cocunat y Periodista especializada en Cosmética Natural y sin Tóxicos en Organics Magazine 

Disruptores endocrinos: te enseñamos cómo encontrarlos en tus cosméticos

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¡Hola Cocunater@s!

En el anterior post de Cocunat.com prestábamos especial atención a los disruptores endocrinos y os contábamos qué eran, cómo actuaban y los efectos que tenían sobre nuestra salud, principalmente enfocándonos en cáncer e infertilidad.

Pero los efectos de los disruptores endocrinos no siempre están asociados a estas dos terribles patologías, sino que muchos de ellos guardan relación con el desarrollo neurológico provocando trastornos en el comportamiento de los niños como TDAH, bajo coeficiente intelectual y otras enfermedades como diabetes, obesidad, estrés y depresión, amén de la infertilidad o diversos tipos de cáncer (tiroides, mama, ovario, cérvix, próstata…), aunque la lista de efectos es casi interminable.

Otro de los problemas a los que se enfrenta la comunidad científica es que estos disruptores endocrinos no tienen un patrón de efecto lineal, es decir, a más consumo más efectos adversos, sino que muchas veces los patrones tienen forma de U. O sea, una dosis muy alta causaría alteraciones en nuestro sistema hormonal, dosis medias causarían menos efectos y dosis muy bajas también causarían grandes efectos. De hecho, los tóxicos que imitan el estradiol, como el Bisfenol-A, tienen efectos a dosis tan bajas como partes por billón.

Para poneros un ejemplo relacionado con la cosmética imaginemos un recipiente de un kilómetro cúbico de agua micelar con un billón de litros y sólo uno de ellos de parabenos. La concentración sería miles de veces inferior al límite actual de 0,8% de parabenos permitidos en nuestros cosméticos y que sumados todos los parabenos arroja una media diaria de 76mg. Y a esa baja proporción podría causar efectos en nuestra salud.

Eso por no hablar de los efectos combinados de los disruptores endocrinos que se encuentran en nuestras ropa, en nuestros electrodomésticos, en nuestras prendas de hogar, en los artículos de menaje y, por supuesto, en los cosméticos.

¿Dónde están esas sustancias en nuestra cosmética?

El desarrollo de la industria petrolífera ha permitido la creación de una cantidad de productos de síntesis ingente que, por desgracia, ha sido escasamente analizado. De hecho el propio REACH de la UE reconoce que de los más de 1.500 ingredientes de gran consumo (más de 100 toneladas anuales) producidos en el seno de la Unión Europea y considerados como tóxicos por la propia UE, sólo se ha evaluado la seguridad del 3% de ellos. Una cifra que deja el 97% de los tóxicos de uso común en nuestros hogares, campos e industrias sin ningún tipo de información toxicológica.

Dentro de los productos catalogados como disruptores endocrinos, en cosmética se encuentran algunos de los más importantes por su gran consumo, como son los parabenos, el triclosán, los almizcles y los filtros UV en solares, de los que os vamos a hablar brevemente.

Parabenos

Los ésteres de ácido para-hidroxibenzoico, más conocidos como parabenos, son unos de los ingredientes que más controversia ha levantado en los últimos años, ya que se trata de unos conservantes y antimicrobianos de amplio espectro y muy eficaces para conservar los cosméticos, sobre todo aquellos que tienen fórmulas cuyo primer ingrediente del INCI es el agua.
Los parabenos son los que permiten que nos compremos una crema hoy y que dentro de cinco años esté igual teniéndola en el baño con sus constantes subidas y bajadas de temperatura estacional. Realmente son muy buenos conservantes, pero tienen un pequeño problemilla: son disruptores endocrinos imitadores del estradiol, la hormona sexual femenina, además en 2004 la doctora Philippa Darbre, de la universidad británica de Reding, publicó un interesante estudio en el que se alertó sobre la concentración de parabenos hallada en el tejido de 18 tumores y se abría el debate sobre la posibilidad de que los parabenos actuaran como disruptores endocrinos alterando el equilibrio hormonal. La doctoctora sugirió que había una relación entre el cáncer de mama y los parabenos presentes en muchos cosméticos pero, principalmente, en los desodorantes.

Su estudio fue criticado por la escasa muestra. Criticas a las que la doctora respondió publicando un segundo estudio en el que se analizaron 160 muestras de tumores mamarios confirmando los datos del primero con más ahínco si cabe: en el 99% de ellos se encontró un parabeno y en el 60% de los mismos se hallaron cinco de estos conservantes.

Desde entonces los estudios sobre parabenos continúan publicándose pero la comunidad científica especializada en disruptores endocrinos tiene una postura más que clara al respecto: los parabenos interfieren en la actividad hormonal normal de las personas y los animales y se les debería aplicar el principio de precaución de la Unión Europea que dice: “cuando una actividad se plantea como una amenaza para la salud humana o el medio ambiente, deben tomarse las medidas precautorias, aunque algunas relaciones de causa efecto no hayan sido establecidas de manera científica en su totalidad”.

En el próximo artículo os contaremos más sobre los disruptores endocrinos que podemos encontrar en nuestros cosméticos ordinarios. Tenlos a mano cuando leas nuestro artículo ¡si es que aún los usas!

Nina Benito _Colaboradora de Cocunat y Periodista especializada en Cosmética Natural y sin Tóxicos en Organics Magazine

Disruptores endocrinos: todo lo que tienes que saber para desterrarlos de tu vida

¡Hola Cocunater@s!

Disruptor endocrino

Hoy en el blog de Cocunat.com queremos hablaros de unos tóxicos especialmente preocupantes por su variedad, sus muchas aplicaciones en nuestra vida cotidiana, su diversidad de efectos en nuestro organismo y sus efectos a bajísimas dosis. Se trata de los disruptores endocrinos.

Qué son los disruptores endocrinos

Como sabéis nuestro organismo funciona con la perfección de un reloj suizo. Es un engranaje en el que a cada instante se suceden reacciones químicas, motivadas muchas de ellas por las más de 50 hormonas diferentes de nuestro cuerpo. Éstas, ejercen una función primordial en muchos procesos vitales, mucho más allá de nuestro sistema reproductivo y las características definitorias de cada sexo al que comúnmente se asocian. Así que eso de los adolescentes están en plena ebullición hormonal es una verdad a medias, ya que sólo estaríamos hablando de las hormonas sexuales ¿y el resto? El resto nos hierven a todos, no sólo a los más jóvenes…

Por ejemplo, las hormonas controlan la secreción del cortisol ¿os suena? Sí, es la hormona del estrés. También inciden en el desarrollo sexual, fetal y durante el embarazo, como el estradiol (un estrógeno femenino), la progesterona (vital durante el embarazo y responsable del agarre del embrión a la pared uterina), la prolactina (que estimula la secreción de leche tras el parto) y la testosterona (la hormona masculina por excelencia).

Pero no son las únicas hormonas que produce nuestro cuerpo y que se ven afectadas por los tóxicos. Otras tres hormonas vitales son influenciadas de forma decisiva por los disruptores endocrinos, como son la T4 o tiroxina (3,5,3′,5′-tetrayodotironina) y la TSH o Tirotropina (que influyen en el buen funcionamiento de la tiroides) y la HG, más conocida como hormona del crecimiento, por citar algunas de las más importantes.

A pesar de que su funcionamiento es variado y muy complejo, podemos decir que las hormonas son la respuesta que nuestras glándulas endocrinas ofrece a nuestro organismo ante determinadas situaciones tales como el hambre, el miedo, los cambios de temperatura, la administración de energía, las necesidades de crecimiento o desarrollo, diferenciación sexual y otros muchos estímulos.

Para que se produzca esa respuesta tiene que haber una comunicación entre las hormonas y unas proteínas específicas conocidas como receptores que son los desencadenantes de las funciones que las hormonas transmiten.

Por poner un ejemplo ilustrativo, las hormonas serían como una llave y los receptores su cerradura, sólo pudiéndose comunicar con estos receptores, y sólo cuando es necesario. Como nosotros, cuando llegamos a casa metemos la llave en la cerradura y se abre la puerta. No estamos todo el rato abriéndola y cerrándola, sino que accionamos este mecanismo sólo cuando lo necesitamos. Así, nuestro cuerpo está configurado de una forma tal que se ha dotado de mecanismos de seguridad extra a estas funciones. ¡Quién iba a imaginar que la mano del hombre iba a imitar estos mecanismos creando tóxicos que interfirieran en estas funciones!

Porque los disruptores endocrinos actúan de dos maneras: bien bloqueando la acción de la llave e impidiendo la comunicación de la vital información de las hormonas, bien porque son copias exactas de nuestras hormonas y actúan como llaves, pero al ser elementos exógenos de nuestro organismo no actúan cuando lo requerimos, sino cuando entran en contacto con nuestro cuerpo.

Aunque esta última afirmación más bien podríamos sustituirla por ‘cuando les da la gana’, ya que los efectos de los disruptores endocrinos se pueden notar décadas después de su exposición o, incluso, saltarse generaciones y no provocar daños a quienes estuvieron expuestos, pero sí a su descendencia, como el conocidísimo caso del DES (diethylstilbestrol) un medicamento antiabortivo elaborado a partir de esta hormona sintética y ampliamente recetado en occidente desde los años cincuenta a los setenta que no provocaba daños en la madre, pero sí carcinoma de células claras de la vagina o cuello uterino, así como abortos e infertilidad a las hijas y nietas (conocidas como hijas de DES), e infertilidad a los hijos y nietos. La siguiente generación aún no se ha producido y no se sabe las consecuencias que les pueda provocar el consumo de un medicamento a sus bisabuelas durante el embarazo de su abuela.

En el próximo artículo veremos por qué no existe un umbral de seguridad de los disruptores endocrinos y os contaremos cuáles son los más comunes en nuestra cosmética.

Nina Benito _Colaboradora de Cocunat y Periodista especializada en Cosmética Natural y sin Tóxicos en Organics Magazine 

 

El aceite de coco: un potente aliado para la piel, el cabello y el organismo

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Hoy en el blog de Cocunat.com queremos hablaros de un alimento e ingrediente común en la cosmética ecológica que adoramos por sus múltiples cualidades y aplicaciones, tanto para nuestra piel y cabello como para nuestro organismo. Y nos gusta tanto que ¡hasta da nombre a nuestra web! Como ya habréis adivinado se trata del maravilloso coco. Tenemos la grandísima suerte de que la naturaleza nos provee de todo lo que nuestro organismo necesita y el coco es uno de los productos más completos que podemos encontrar, concretamente su aceite que tiene mil y un usos de lo que os vamos a pasar a hablar enseguida.

El aceite de coco es un aceite o grasa vegetal también conocida por manteca de coco debido a que se presenta en forma sólida por debajo de los 25ºC. Se obtiene del prensado de la pulpa de los cocos, la más grande de las semillas del reino vegetal, concretamente de la palmera Cocos nucifera. Es el aceite vegetal con más alto contenido en ácidos grasos saturados, sobre del 92%, que hacen que este aceite se conserve fácilmente sin oxidarse ya que tiene pocos enlaces libres o insaturados, pero que durante décadas esta composición ha sido un hándicap para su consumo alimentario regular porque se pensaba que no era del todo cardiosaludable.

Ello unido a la catalogación de este aceite como comedogénico por vía tópica, ha hecho que nos hayamos visto privados de este maravilloso producto durante mucho tiempo por su mala prensa. Y hemos de decir que esa mala prensa más bien se debía al aceite de coco procesado y extraído a altas temperaturas que lo convierte en una auténtica bomba para nuestra salud, como ocurre con el ahora demonizado aceite de palma y con el que la industria nos ha saturado las arterias.

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Aceite de Coco en crudo prensado en frío de Sister and Co, producido en granja ecológica y certificado por la Soil Association.

Así, el aceite de coco puro virgen y ecológico nos permite descubrir casi un nuevo ingrediente en nuestra cocina y en nuestra piel, pues hasta hace poco lo que nos llegaba no era más que una alteración del mismo. Este aceite está compuesto principalmente por ácido láurico, un acido graso saturado de cadena media de 12 carbonos con propiedades antifungicas y antibacterianas. El ácido láurico también está en niveles altos en el resto de aceites provenientes de palmeras como el aceite de palma y en mucho menores cantidades, sobre el 5-6%, en la leche de algunos mamíferos como los humanos o en la leche de vaca ya que es un ácido graso imprescindible para la buena formación de tejidos como la piel.

Además el aceite de coco vírgen extra está vinculado a una activación del metabolismo basal, por lo que induce la pérdida de peso, sobre todo en la circunferencia abdominal. Este estudio abre la puerta al uso de las grasas para adelgazar, después de décadas en las que las dietas sin grasas copaban las consultas de endocrinología. Ahora es más evidente que nuestro organismo necesita la grasa para vivir y para otros muchos procesos que, hasta ahora, se habían obviado a la hora de prescribir dietas bajas en grasa, como la formación de colágeno o la producción de serotonina.

En cuanto a la composición del aceite de coco, este aceite contiene principalmente  ácido láurico, un acido graso saturado de cadena media de 12 carbonos con propiedades antifungicas y antibacterianas. Otros ácidos saturados con cadenas largas, medianas y cortas en el aceite de coco son el mirístico (de 14 carbonos se usa para dar textura y consistencia a cosméticos y alimentos), palmítico (de 16 carbonos el más consumido en la dieta), caprílico (8 carbonos antibiótico y antifúngico) y cáprico (10 carbonos).

Esta manera de crear capas oclusivas es la que hace del aceite de coco un aliado estupendo para sellar las raíces dañadas del cabello o para hidratar pieles muy secas. Así, este estudio ha comparado las virtudes de los aceites minerales (los que se usan en cosmética convencional y que invitamos a que abandones desde ahora mismo), frente al aceite de coco virgen para actuar contra el cabello dañado. Los resultados son impresionantes: mientras el aceite mineral no produce ningún efecto, el aceite de coco se postula como uno de los tratamientos capilares más eficaces para el cabello dañado dada su gran compatibilidad con nuestro organismo.

Pero este tamaño de partículas medianas también es el responsable de uno de los hallazgos más importantes sobre este fantástico ingrediente: durante su digestión el aceite de coco en vez de ser digerido parte en el intestino delgado es directamente procesado en el hígado que lo romperá en pequeños cuerpos cetosos, el alimento perfecto del cerebro como sustituto de la glucosa, lo que le hace especialmente útil para controlar procesos de degeneración cerebral como el Alzeimer, con sorprendentes estudios al respecto.

Pero son muchas más las virtudes de este maravilloso producto. En este estudio se muestran más de veinte de ellas, entre las que destacan su capacidad para reducir la placa bacteriana, para la dermatitis atópica, pomo antivírico y antifúngico, como protector hepático, como fortalecedor del sistema inmunológico, como coadyuvante en terapias oncológicas, como repelente de insectos e, incluso, como un nuevo sistema de biodiesel mucho más limpio con el medio ambiente y con nuestra salud.

Pero esto solo si se trata de aceite de coco virgen elaborado en frío a partir del coco fresco que mantiene todos sus antioxidantes. Si se trata de aceites de coco refinados a partir de copra (coco seco ahumado o soleado) van perdiendo sus antioxidantes y además también se les añade hexano y otros disolventes tan perjudiciales para la salud.

Y en nuestra web cocunat.com puedes encontrar decenas de productos con este maravilloso ingrediente que tantos beneficios nos aporta.

Todo sobre el aceite corporal preferido de Paula Echevarría

Paula Echevarria

Se acerca el verano (o ya está aquí) y nos apresuramos a poner nuestro cuerpo a punto para lucirlo. Una de vuestras inquietudes principales es la celulitis, por eso hoy queremos hablaros de un aceite que, demás de hidratar perfectamente la piel, nos ayuda a combatir la celulitis de forma efectiva. Se trata del Aceite Corporal Skinny de Per Purr. Y no lo decimos nosotros, lo dice la mismísima Paula Echevarría que afirma que el Skinny Oil es “Mi aceite corporal preferido porque reafirma mucho la piel, hidrata intensamente y combate la celulitis. Es el cosmético corporal que mejor me ha funcionado últimamente, y lo mejor de todo es el placer que siento al aplicarlo y olerlo”.

Y esto es porque el Skinny Oil de Per Purr es un todoterreno a la hora de combatir la celulitis, ya que tiene un triple efecto para atacar los nódulos de grasa, ya que por un lado sus ingredientes contribuyen a la diuresis, por lo que eliminamos líquidos retenidos, una de las principales causas del edema y la celulitis ¡si es que nos pasamos media vida sentados!

El segundo de los efectos es la prevención de estrías. No sólo cuando se engorda se tiene la posibilidad de sufrirlas, sino que cuando se adelgaza también se propicia la aparición de estas antiestéticas roturas fibrilares. Así, manteniendo la piel con una correcta hidratación ayudamos a que los tejidos recuperen su elasticidad y no se rompan con las constantes subidas y bajadas de volumen.

El otro de los sorprendentes efectos de este fabuloso aceite es el efecto tensor que tiene. De poco sirve hidratar la zona y drenarla si luego la piel no se tensa y nos queda flacidez.

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¿Y cómo consigue todo esto nuestro Skinny Oil? Pues con la sinergia de cinco potentes aceites esenciales vehiculizados a través del aceite de almendras dulces. Así, el aceite esencial de incienso se usa para drenar y activar la microcirculación. Tenemos asociado el aroma del incienso a los quemadores que se ponen para meditar, ya que su aroma ayuda a la relajación y a promover estados mentales elevados, además de ayudar a eliminar las migrañas y dolores de cabeza, ¡es un aceite todoterreno!

Por su lado el aceite esencial de geranio es uno de los fungicidas y antiinflamatorios naturales más importantes. Ayuda a mejorar la circulación y alivia los dolores musculares y de articulaciones. Especialmente indicado cuando se trata de una celulitis edematosa o dolorosa.

El aceite esencial de enebro favorece la eliminación del ácido úrico, es drenante y coopera en la eliminación de tóxicos de nuestro organismo, algo vital a la hora de deshacernos de la celulitis.

A estos tres aceites se une el de pomelo, que es un gran depurador del organismo. Una de las cosas que debemos hacer durante las dietas o los tratamientos anticelulíticos es beber mucha agua e infusiones depurativas. Esto es así porque cuando nos deshacemos de la grasa nos deshacemos de las toxinas que tenemos acumuladas, pero estas no se evaporan por arte de magia, sino que hemos de eliminarlas a través del sudor y la orina. Beber mucha agua, hacer ejercicio y visitar la sauna es un buen sistema para eliminar tóxicos, así como los baños de sal ¿los has probado alguna vez? Son perfectos para ayudar a nuestro cuerpo a deshacerse de todas esas toxinas. Y también nos estamos regalando un tiempo para cuidarnos que no tiene precio…

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En el Pack Silueta 4 Semanas de Per Purr encontrarás un bote de sales para que puedas dar ese empujón a tu cuerpo para deshacerse de las toxinas.

Por último tenemos el aceite esencial de lavanda, del que necesitaríamos varios post para contaros todas sus virtudes pero, entre otros, es un potente cicatrizante, un regenerador cutáneo, analgésico y antiséptico. ¡Eso por no hablar de lo bien que ayuda a conciliar el sueño!

De hecho nuestra querida Paula Echevarría afirma que duerme mucho mejor cuando lo usa, por la sinergia de los aceites de incienso y lavanda, que promueven la relajación, eliminan las tensiones y ayudan a conciliar el sueño. Algo vital para cualquier cura que intentemos hacer.

Además de nuestro querido Skinny Oil hemos de ayudar a nuestro cuerpo con una dieta lo más saludable posible con un aporte extra de frutas y verduras y con el cepillado en seco. Per Purr tiene un cuco cepillo con el que poder realizar esta técnica que ayuda a activar la circulación y a tener una piel suave como la de un bebé. Para ello sólo tienes que pasar de forma suave el cepillo con movimientos ascendentes, desde los tobillos a las nalgas todos los días dos veces durante dos minutos en cada pierna, fácil, ¿no? Si eres constante ¡notarás la diferencia en pocos días!

SLS y SLES ¡te lo contamos todo sobre los sulfatos!

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Hoy en el blog Cocunat.com os queremos hablar un poco de los sulfatos. Sois muchas las que nos preguntáis sobre este ingrediente y nos preguntáis si es lo mismo el Sodium Lauryl Sulfate (SLS) que el Sodium Lauret Sulfate (SLES), y por qué algunos de los productos que vendemos en nuestra web contienen Ammonium Lauryl Sulfate (ALS)… Pues vamos a intentar explicarlo brevemente.

Para que nuestra piel y nuestro cabello se limpie correctamente nos hace falta un surfactante. Hace décadas sólo existía el jabón tradicional, realizado con un aceite, sosa caústica y agua. Este jabón, para el que no siempre se usaban materias primas nobles, era basto y resecaba bastante la piel. La proliferación de la industria petrolífera dio lugar a los llamados sindet que son lo que hoy conocemos como gel y que, normalmente, no contienen jabón y está hecho a base de derivados del petróleo, aunque en su origen derivaba del coco.

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Pero aún así la grasa y la suciedad necesitan un surfactante para ser eliminados de la piel. Uno de los primeros que salió al mercado era el sodium lauryl sulfate (SLS). A parte de su toxicidad es un producto extremadamente abrasivo para la piel y para los ojos. Son muchos los estudios que se han realizado sobre este ingrediente y su capacidad irritativa sobre la piel y las mucosas. De hecho algunos estudios han concluido que su uso en bebés y niños puede provoar cambios en la superficie de la piel en concentraciones tan pequeñas de tan solo el 0.1%. Teniendo en cuenta que la concentración normal es del 0,15% en cremas al 25% en champús, podremos convenir que cualquier producto que contenga SLS en su formulación no es apto para el uso en bebés y niños.¡Si además se usa como sistema de control para saber si un producto es irritante!

Tanto es así que la Agencia del Medicamento Europea desaconseja su uso en niños con piel atópica y establece que el límite seguro de este ingrediente en medicamentos es del 0%, apostando por una exclusión de este ingrediente en los mismos como excipiente ya que, además, potencia la actividad de otros excipientes y su alergeneidad.

Consciente de las limitaciones de este producto por su irritabilidad y los estudios que vinculan este ingrediente con casos de ceguera, se creó el llamado Sodium Laureth Sulfate (SLES), con el cual se pasa el SLS por un proceso de etoxilación para hacerlo más suave. Y es cierto. Los geles y champús con SLES no presentan la irritabilidad que los anteriores al ser mucho más soluble pero tienen un pequeño ‘problemilla’. El óxido de etileno es un ingrediente cancerígeno y prohibido en la Unión Europea como tal. Sin embargo no están prohibidos los procesos de etoxilación, el cual deja trazas de óxido de etileno y de 1,4 dioxano, otro ingrediente cancerígeno prohibido por la UE.

gel-dinamizantePodría parecernos que contener trazas no afecta a nuestro organismo. Pero pensemos en una persona alérgica a la leche o el gluten, por ejemplo. Estas personas no pueden consumir siquiera productos que contengas trazas de estos ingredientes porque podría provocarles una reacciçón. ¿Podemos estar seguros de que las trazas de estos ingredientes demostrados como cancerígenos por la IARC (International Agency for Research on Cancer) no vayan a tener un efecto en nuestra salud?

Es más ¿Cuántos ingredientes con trazas de estos productos tenemos que usar para que ya no sean trazas? ¿10? ¿20? Porque estos sulfatos se encuentran en cremas, geles, champús, cremas suavizantes, pasta de dientes…, productos de uso diario ¡incluso en bebés!

Afortunadamente  en Cocunat.com no encontrarás ninguno de ellos. Sí encontrarás otro sulfato como el Ammonium Lauryl Sulfate que es más suave (ya que presenta mayor solubilidad), además de estar permitido por las certificadoras europeas como Ecocert y COSMOS Standard y, por supuesto, no se obtiene del petróleo sino del coco u otros ácidos grasos vegetales.

Y, por supuesto, no encontrarás ningún etoxilado con trazas de 1,4 dioxano ni óxido de etileno, ¡por muy legal que sea su uso! La pena de todo esto es que muchas marcas con tóxicos juegan al despiste poniendo en sus envases que no contienen SLS ni SLES. Al leerno nos creemos que no contienen ninguno de los ingredientes etoxilados pero ¡¡el único que no llevan es el Sodium Lauryl Sulfate y el Sodium Laureth Sulfate!! pero sí otros sulfatos y etoxilados como los pareth, oleth, gluceth…, con lo cual tenemos las mismas trazas de esos ingredientes cancerígenos y una inmensa sensación de que nos están engañando. Pero realmente esas siglas sólo hacen mención a esos dos sulfatos, no al resto de sulfatos. Las marcas lo saben y juegan al despiste.

Pero en Cocunat.com nos gustan las cosas muy claras. Así que si después de leer nuestro post aún tienes dudas, Cristina nuestra experta las resolverá todas, porque en cocunat.com somos especialistas en cosmética healthy y sin tóxicos – expertos@cocunat.com

Sara Werner – Fundadora de Cocunat.com

 

Como preparar tus menús semanales de manera saludable

feature-headerEstoy segura de que ahora mismo estás leyendo el título de este post y estás pensando que estas cosas solo ocurren en la ficción, en la típica película americana que protagoniza una madre de cuatro hijos vestida impoluta con el pelo perfecto, que parece que acaba de salir de la peluquería, y con cara de haber dormido 6 horas más que nosotras. 

 

Es normal que pienses que con el ritmo de vida que llevamos es imposible pararse a organizar lo que vamos a comer durante la semana. Generalmente lo decidimos sobre la marcha, vamos al supermercado corriendo después del trabajo, y compramos algo hecho o rápido de hacer. Lo que no nos damos cuenta es que estos platos están llenos de colorantes, conservantes y otros muchos ingredientes que no son nada beneficiosos para nuestra salud. 

 

Pero lo cierto es que planificarlo bien y pensando en nuestra salud no es tan difícil y el resultado es precisamente lo que más ansiamos todos…ahorrar tiempo en las tareas domésticas para dedicárselo a otras que nos gusten más y ganar en salud. Yo te invito a que al menos pruebes y veas si te funciona o no durante un tiempo. 

 

En mi caso lo primero que hice fue decidir qué día iba a hacer la compra y donde. Es importante intentar reducir las visitas al supermercado a 1 ó 2 veces por semana y tratar de comprar en mercados o establecimientos donde los alimentos que vendan sean los más frescos posibles.

 

Está claro que es cómodo comprar las frutas, las verduras y el resto de alimentos que consumes en una gran superficie cuando vas a hacer la compra mensual pero lo cierto es que es mucho más saludable comprar fresco cada semana.

 

Te invito a que empieces a pensar cómo te organizas semanalmente y que planees como podrías cambiarlo. Es importante también que apuntes lo que comes. ¿Eres consciente de lo que comes cada semana? ¿Comes verdura (que no ensalada) todos los días? ¿Comes 5 piezas de fruta al día? es importante que pienses que las legumbres también deberían de formar parte de tu menú semanal y tratar de reducir a 2 veces por semana la ingesta de proteína animal.

 

En próximos post te contaré como me organizo para comprar lo necesario para crear menús saludables fáciles de cocinar y espero te sirva de ayuda para empezar a planificar los tuyos.

 

¡Animo cocunate@s, pongamos en marcha esos buenos propósitos para el 2017!

¿Dudas sobre solares SIN TÓXICOS?

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A mediados de mayo, las consultas a cerca de solares en nuestra web cocunat.com van tomando poco a poco la delantera sobre otras cuestiones que afectan a la salud de nuestra piel ¡y son muchas! Así que os vamos a elaborar una pequeña guía para que podáis resolver vuestras dudas sobre el cuidado de la piel en verano.

Como sabéis, en Cocunat sólo tenemos productos saludables que han pasado un estricto control, por eso sólo encontraréis solares con filtros físicos y biológicos sin nanopartículas, nunca con filtros químicos. Pero ¿Qué es eso de filtros químicos?

Los solares convencionales son aquellos que para que nos protejan de los rayos del sol contienen ciertos ingredientes químicos sintéticos que al entrar en contacto con nuestra piel provocan una reacción que es la que nos protege del sol. El problema de estos filtros solares es su alta toxicidad y, sobre todo, a nivel endocrino. Podríamos agrupar los filtros solares químicos en tres familias, las de los canfenos, los oxicinamatos y las benzofenonas, todas ellas consideradas grandes disruptores endocrinos antiandrogénicos.

Muchas veces se combinan entre ellos para potenciar la acción solar. Para que se produzca esta reacción química en nuestro cuerpo es importante poner los solares media hora antes de la exposición solar. Aquí os dejamos el listado de los filtros químicos permitidos en la Unión Europea (están al final de todo, en las páginas 201 y 202. En nuestra web sólo encontrarás filtros seguros y saludables 🙂

Por el contrario sí encontrarás solares con filtros físicos o biológicos. Los filtros físicos son el Dióxido de Titanio (TiO2) y el Óxido de Zinc (ZnO) que ejercen una barrera física contra los rayos del sol, de manera que no puedan atravesar nuestra piel. A estos solares se les unen aceites y mantecas que incrementan esa protección solar. Pero vamos a verlos un poco más en detenimiento.
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Dióxido de Titanio: Es un pigmento ultra blanco que tiene la propiedad de reflejar los rayos de sol como si de un espejo se tratara. No hace falta aplicarlo media hora antes y no se degrada con el tiempo, como ocurre con los solares químicos que pierden eficacia año tras año.

El TiO2 al tratarse de un ingrediente mineral es inerte y no se degrada, no se pasa, no pierde efectividad nunca. Es un ingrediente ideal para las personas que tengan cierta alergia al sol porque los rayos no llegan a incidir en la piel de forma directa.

El problema de este filtro solar es que puede dejar un rastro blanquecino sobre la piel (para evitarlo te contamos cómo aplicar tu solar ecológico en este vídeo), problema que se solucionó reduciendo el tamaño de las partículas de Dióxido de Titanio y haciéndolas de tamaño nanométrico. Eso permitía ponerse un solar con protección física y un grado de transparencia idéntico al de los solares químicos.

Sin embargo las nanopartículas son tan pequeñas que pueden atravesar la barrera cutánea y la celular y provocar diferentes reacciones en nuestro cuerpo. Tanto es así que la Unión Europea desaconsejaba su uso en solares dado que podía causar irritación en la piel y los ojos, sensibilidad cutánea y, lo más importante, daño genético que podría provocar cáncer e infertilidad, y que podrían actuar como fotocatalizadores al ser expuestos al sol acelerando la oxidación y generando radicales libres. Es decir, todo lo contrario a lo que deseamos al protegernos con un solar. Además aconsejaba a los productores de solares que, de usar este ingrediente, lo recubrieran con un material estable para alcanzar un tamaño que no pudiera atravesar la barrera cutánea. Es decir, les invitaban a hacer una croqueta.

En Cocunat las únicas croquetas que nos gustan son las que cocinaban nuestras abuelas, así que en nuestros solares sólo encontraréis Dióxido de Titanio SIN nanopartículas, cuya seguridad y nula toxicidad está probada para su uso externo al no poder penetrar la barrera cutánea en manera alguna.

Óxido de Zinc: El segundo ingrediente que las marcas de cosmética ecológica con las que en cocunat.com trabajamos es el Óxido de Zinc, otro filtro solar mineral muy usado para tratar pieles con eccema y dermatitis de pañal en bebés, por lo que las cremas que usan este ingrediente están especialmente indicadas para pieles sensibles y presenta una tasa de reacción alérgica mucho menor que el TiO2.

Normalmente se usan combinados porque si bien es cierto que el Óxido de Zinc aporta un color menos blanquecino que el TiO2, confiere a las cremas un aspecto mucho más denso, por lo que una combinación de ambos es ideal para cuidar nuestra piel y protegerla de los dañinos efectos del sol.

Las marcas de solares con las que trabajamos en Cocunat.com no sólo son 100% seguras, sino que están avaladas por los sellos ecológicos más relevantes a nivel internacional y combinan a la perfección la acción de los filtros físicos (Dióxido de Titanio y Óxido de Zinc) y los biológicos.

Estos últimos son los aceites y mantecas que se añaden a los solares ecológicos en sustitución de las siliconas y aceites minerales de los solares tradicionales. Los aceites vegetales y las mantecas no sólo aportan a nuestra piel los nutrientes necesarios y una hidratación correcta, sino que suponen un filtro solar en sí mismos, incrementando la protección solar y haciendo que la ampliación de nuestros solares sea mucho más placentera y con menor rastro blanquecino.

Algunos de los aceites y mantecas más valiosos para protegernos del sol son el de karanja, de zanahoria (siendo el de la semilla prensada mucho más protector, pero con un aroma terroso no tan agradable como el que se realiza por maceración de la raíz), aceite de sésamo, aceite de semilla de frambuesa o aceite de germen de trigo, además de nuestra querida manteca de karite. Su uso en los solares es habitual y confieren un plus de protección a nuestra piel, no sólo para evitar que nos quememos, sino para ayudar a su recuperación en caso de que lo hagamos. Por eso nuestros solares están repletos de ingredientes que alimentan nuestra piel, la cuidan y la protegen.

Y si después de leer nuestro post aún tienes dudas, Cristina nuestra experta las resolverá todas, porque en cocunat.com somos especialistas en cosmética healthy y sin tóxicos – expertos@cocunat.com

Sara Werner – Fundadora de Cocunat.com